Ayer fue un día curioso. Para empezar, me levanté temprano... porque tenía prueba, jeje. Pasé al centro de Viña de vuelta, a buscar un libro, Photoshop CS3 for dummies. Claro, fue un fracaso. Pero aproveché de cotizar otros libros que encontré super interesantes, hasta que me dijeron que por "la fecha" no podía estar anotando datos en mi cuaderno, que si quería una cotización tenía que pedírsela al vendedor. What the..? ¿Desde cuándo? Se supone que para eso están las mini-maquinitas lectoras de códigos de barra: para que uno mismo pueda ver el precio de todos los libros que quiera sin tener que estarle pidiendo a cada rato al vendedor que consulte en la computadora.
Oh, bueno.
Buscando un 'Sencillito' para pagar la cuenta de L'bel (cosmética por catálogo que vendo), me encontré con un organillero. El típico señor de edad, junto a un lorito y la cajita musical. En este caso, era un Agapornis (Inseparable) de color verde. Como pueden ver, no me resistí y le saqué una foto parado en mi mano y luego una en su "puesto de trabajo". Compré el papelito que dice la fortuna, que saca el mismo pajarito de un cajón con papelitos.
y amante de la alegría, aplicaos a la virtud.
Gozaréis de una fortuna ideal
pues vuestra estrella os será feliz.
Un ser que es honesto y virtuoso debe
ser objeto de vuestro pensamiento.
Cuidado de no contradecir la voluntad
de vuestros parientes.
La verdadera felicidad será donada por la virtud
y aunque no está próximo
el día de vuestro matrimonio,
practicando la virtud, estaréis con ésta.
Viviréis feliz y sin ninguna enfermedad.
La otra curiosidad fue que, medio corriendo hacia la reunión de L'bel tras finalmente haber podido pagar la cuenta (hubo mil atados), me vino el flashback que tenía que haber comprado un regalo para la Amiga Secreta que se haría ahora en esta reunión. Compré algo justito del precio indicado gracias a la eficiente mujer que me atendió en la farmacia: una fragancia suave Revlon. Buena marca, algo piolita y todo. El único problema era que no tenía cómo envolverlo. Busqué con la vista por los alrededores, pero como era pasado hora de almuerzo, no había nadie ofreciendo hacer paquetes en la calle.
Retomé mi camino a la reunión. No estaba envuelto, pero al menos llevaba algo. Chequeé mi participación en el intercambio de regalitos (anotando mi nombre en un papel y poniéndolo en un pote) y dejé la cajita con la fragancia en una bolsa enorme llena de regalos. Pasada la reunión, se inició el "sorteo". Sacaban un nombre del pote y al azar sacaban un regalo de la bolsa. Dijeron que si nos tocaba el mismo regalo que habíamos traído, que avisáramos para que nos dieran otro, aunque eso sería demasiada coincidencia. Habían montones de mujeres en la reunión.
¿Y adivinan qué...?
La fragancia que compré volvió a mí. Iba a decir algo, pero pusieron a dos niñitas todas adorables a entregar los regalos, así que no quise complicarla y devolvérselo. Abrí la cajita entonces, para oler qué tal la fragancia. Y... ¡era igual a la que Sheyla-sis me regaló cuando vino a Chile! Una esencia muy rica y que además me recuerda a una de mis mejores amigas. ¿Quién dijo que no existía el destino xD? O Diosito quiso alegrarme el día :)
Acabado eso todas nos atascamos de pan de pascua.
¡Viva la comidaaa :D!







