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27.8.08

Gotita a gotita

A veces, cuando llueve, se me viene a la mente el concepto de unión. Si lo pensamos, una gotita es muy, muy pequeña. Si fuera una sola, quizás ni la sentiríamos. Pero cientos, miles.. incluso millones de ellas, hacen tremendos charcos y a veces hasta inundaciones.


Curioso, ¿no?
La naturaleza ya se encargó de demostrar el dicho de "la unión hace la fuerza".

Ella no sabía cómo había llegado ahí.
Estaba durmiendo, y de repente estaba en otro lugar distinto. Vio a sus hermanas reposando sobre las plantas cercanas, y entonces, la pequeña gotita de lluvia lo supo: había sido librada de su gris convento, y sabía lo que le deparaba el destino.

La gris nube había vuelto a cerrar sus puertas, donde m
uchas de sus otras hermanas ansiaban ser liberadas. Le hubiera gustado conocerlas a todas, pero cuántas cosas vio, mientras iba volando por lo que parecía ser un infitito abismo: árboles saludándola al compás del viento, verdor... tanta hermosura en el mundo...

Y cómo le divertían los humanos huyendo de ella y sus hermanitas. Siendo ellas tan chiquititas, esos seres enormes corrían para huir de la.. ¿amenaza?. Jeje, qué divertido.

Ella había vivido una aventura.
En el fulgor de sus hermanas gotas, sabía que ellas
también la vivieron al máximo.

"Fue breve, pero genial" Pensó la gotita de lluvia. Podía elegir entre formar parte del aire o la tierra. Miró hacia abajo y vio, desde lo alto de la hoja que estaba, las maltrechas raíces de la planta que amablemente la hospedaba. La mayoría de las gotas preferían el aire: era más poético.

¿Ella?

Ella se dejó caer, en un ingenuo intento por salvar la base vital de su anterior anfitrión.

Tristemente, una simple gota no cambiaría el destino de la planta.
Pero... viendo el altruista gesto de la pequeña gotita, sus hermanas -tanto mayores como menores- quisieron ayudarle a cumplir su deseo, y también hacerle compañía.

¿Y saben qué?

La planta fue la más linda en todo el invierno.

-Chibi.

Las fotitos nuevamente fueron tomadas camino a casa, aunque ahora por otra cuadra. Estaba lloviendo despacio, así que con cuidado de que mi fiel y pequeña cámara no se mojara mucho, las tomé con el mayor cuidado posible (el que permitiera mi pulso). En realidad iba a pasar de largo, no había llevado paraguas y lo que menos necesito es un resfriado, pero no pude resistirme.

El mini 'cuento' fue originalmente desarrollado en clases, en un extraño momento de inspiración.
Espero les haya gustado :)